El día de su asesinato, su hermana, Magda Correa, responsabilizó al gobierno de su muerte, diciendo que "se trató de un crimen de Estado". El entonces comandante de la Policía del Atlántico, Luis Gómez, dijo que Correa de Andreis había rechazado la protección oficial porque desconfiaba de las autoridades y de los organismos de seguridad. Y su abogado, Antonio Nieto, fue incluso más lejos. Dijo que su defendido "fue víctima de una conspiración desde adentro del DAS".
"Un día seré más que un solo recuerdo, Un simple aroma o una caricia en el viento. Seré tu amor, tu esperanza, tu razón".