Orlando cayó en la calle 10 No. 16 - 73 de Barrancabermeja, el viernes 2 de Junio de 1989, en el establecimiento de comidas rápidas denominado "Hamburguesas de la 10", del cual era propietario. A las 10 de la noche, mientras Orlando atendía a unos clientes, un hombre se le acercó para propinarle catorce impactos de arma automática, emprendiendo inmediata huida en un campero blanco sin placas que se hallaba escoltado por una moto. De inmediato, Orlando fue trasladado al Hospital San Rafael, donde murió una hora después.
En el hecho resultaron heridos, Luis Fernando Ospina (médico de ECOPETROL) y el estudiante Julián Orlando Campero. Versiones de la comunidad indican que minutos después, el mencionado vehículo ingresó a las instalaciones del Batallón Nueva Granada de Barrancabermeja. Otras indican que este campero había sido donado por ECOPETROL al Ejército Nacional. A las 11 de la mañana del día siguiente, un grupo autodenominado "Toxicol 90" se atribuyó el crimen, mediante llamada efectuada a la Emisora "La Voz del Petróleo".
Versiones de la comunidad indican que minutos después, el mencionado vehículo ingresó a las instalaciones del Batallón Nueva Granada de Barrancabermeja. Otras indican que este campero había sido donado por ECOPETROL al Ejército Nacional. Días antes, el 30 de mayo, Orlando y su esposa viajaron a Bucaramanga y desde su salida de Barrancabermeja, fueron seguidos por dos hombres (al parecer los mismos que lo asesinaron).
Reiteradas amenazas contra Orlando y otros integrantes de la Unión Patriótica, tanto en Barrancabermeja como en otras ciudades del país, se recibían a diario. El 19 de mayo de 1987, la Dirección Departamental de la Unión Patriótica requirió al Director Seccional del DAS, Doctor Carlos Alberto Becerra, protección especial para el Concejal Higuita así como para otros dirigentes de la UP en la región. Ante la petición, y en desarrollo del Plan Nacional de Escoltas para la Unión Patriótica (Noviembre de 1.987) a cargo del DAS, a Orlando le asignaban eventualmente un escolta, a veces de la Policía, a veces del DAS, pero sin vehículo ni armamento adecuado. Al momento de su muerte, tenía asignación rotativa del DAS, pero éste no se encontraba con él. En Bogotá un colegios distrital lleva su nombre….
Por: Roberto Romero – Centro de Memoria, Paz y Reconciliación