Agentes del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) habrían lanzado gases lacrimógenos, y golpeado en la cabeza con un elemento contundente a Nicolás Neira. Al caer al piso, el menor habría sido pateado hasta quedar inconsciente. Los policías no pudieron ser identificados. El niño llegó a la clínica Jorge Piñeros Corpas con una delicada situación de salud: una fractura en el cráneo de 26 centímetros y una hemorragia interna.
Cinco días después de permanecer en cuidados intensivos, y de que los neurólogos confirmaron un diagnóstico de muerte cerebral, Nicolás Neira falleció. El caso fue resuelto en contra del Estado en primera instancia el año pasado, cuando un juez de un tribunal contencioso administrativo condenó a la Nación por no proteger la vida y honra de Nicolás, quien sufría de asma y no pudo retirarse del lugar en el que el Esmad soltó el gas.