Casado y padre de 3 hijos, su mayor preocupación era poderle dar a su familia una vivienda digna y buena educación a sus hijos. Lo recuerdan como una persona muy alegre, bulliciosa y solidaria. El 31 de julio de 2002 cuando se encontraba en el campo de corte trabajando, llegaron unos hombres vestidos de civil y encapuchados, eran paramilitares de Puente Sogamoso y lo mataron de varios impactos de bala.