Hemos ya pasado momentos duros, perder una vez más la oportunidad de la paz, se siente en lo más profundo de nuestros corazones, porque consideramos que Colômbia tiene el potencial para vivir pacíficamente, para admitir la diferencia, para forjarse un destino en el que todas y todos podamos convivir.
Tenemos plena certeza de la bondad, trabajo y empeño de nuestros connacionales, muestra de ello, como ustedes narran, es la amplia votación por el SI A LA PAZ, con que se pronunciaron los territorios con mayor número de víctimas, sin importar las adversidades, ellas han decidió apostarle a un nuevo país. Esa es nuestra motivación y nuestro empuje, la certeza de que pronto veremos un horizonte más limpio, sin la penumbra del temor y la indiferencia.
Decisiones por el NO o la abstención, generan daños hasta irreparables, pero en parte son consecuencia de la desinformación y la campaña que promueve la cultura de la guerra desde hace varios años. Lastimosamente sectores que viven en el pasado generan réditos políticos hostigando los sentimientos más negativos en la población, sin contenidos programáticos, ajenos a las ideas de paz que se deben impulsar para construir al futuro, en efecto, hablamos del Partido Centro Democrático y otros escenarios que simplemente han anticipado sus intereses particulares y desconocido la necesidad de paz que una población exige.
Reconocemos que durante estos 4 años se ha abonado y establecido los cimientos de un diálogo en paz; las víctimas, campesinos, otros sectores, fueron escuchados en la mesa de negociación, los acuerdos no sólo contemplan garantías para los guerrilleros de las FARC, reitera obligaciones del Estado tendientes a la inversión en las zonas más olvidadas, la reactivación del campo y la participación política de las minorías.
Solo será posible un gran acuerdo nacional, cuando esten representadas todas las partes de la sociedad, no apoyamos acuerdos de élites, no apoyamos desconocer la voluntad de los 6.400.000 de colombianos que aprobaron el acuerdo votando SI, no apoyamos dilatar el proceso, no apoyamos construir una agenda que desconozca las victimas y sus preocupaciones.
Exigimos el cumplimiento de los acuerdos y mantener el cese al fuego entre las partes.
Hermanos y Hermanas, agradecemos su compañía, como siempre caminando juntos somos más.