Algunos de nosotros y nosotras somos víctimas y familiares de víctimas reconocidos por la ley colombiana. Otros tantos no lo somos, porque nuestros padres murieron en un tiempo sobre el que no se reconoce la victimización, antes de 1985; porque algunos hicieron parte de la insurgencia, o porque otros son sobrevivientes a quienes no se les reconocen los hechos de violaciones de sus derechos humanos. Todos y todas, habitantes de diferentes zonas del país y el mundo, somos la encarnación de una realidad generacional que propone la resistencia al silencio y al olvido, con el deseo por hacer de nuestra experiencia la base para la construcción de un presente y un futuro de dignidad para todo el país, pues conocemos los horrores de la guerra.
A partir de nuestra experiencia asumimos la oportunidad de este Foro Nacional para hacer evidente la lógica perversa que ha generado en Colombia la idea de que todos tenemos que exigir ser reconocidos como victimas, como única identidad para poder tener voz, dignidad y derechos. Para nosotros el problema no es como las mujeres, los estudiantes, los trabajadores, los indígenas, los afros, los niños, los militares, los insurgentes son reconocidos como víctimas. Para nosotros el asunto es como en Colombia los campesinos, las mujeres, los estudiantes, los trabajadores, los indígenas, los afros, los niños, los militares, los insurgentes pueden ser reconocidos y tener derechos a partir de sus identidades. Así, venimos aquí con la certeza de que no puede haber un futuro de paz en Colombia, si ello significa que algún sector de nuestra sociedad tiene que vivir con la cabeza agachada. En este sentido venimos, en primer lugar, para exigir que se amplíen las categorías y las identidades a partir de las cuales nos reconocemos.
Seguir leyendo descargar: Propuesta Foro Nacional de Víctimas - HIJOS